La competencia literaria se concibe como un proceso de desarrollo de capacidades y destrezas alcanzadas por el alumno, resultado de la articulación entre sus conocimientos literarios, saberes interculturales, habilidades expresivas y comprensivas, hábitos y actitudes del dominio cognitivo, lingüístico y emocional, a través del contacto directo y del disfrute de la obra literaria, para poder establecer valoraciones y asociaciones en el orden de lo literario.
La lectura no es un proceso automático sino estratégico: en función del objetivo que se persiga, será el modo en el que se realice, los elementos en los cuales se ponga mayor atención, la cantidad de conocimientos previos que están en juego, el grado y el nivel de reestructuración del contenido, para hacerlo congruente a los esquemas mentales propios.
Por tanto, el texto literario se erige como un complejo constructo cultural, cuya dinámica interna lo convierte en un ente independiente al tiempo que lo liga a la cultura en la que es engendrado, en tanto que el escritor lo concibe y lo escribe desde lo que es. Por ello hay que tener en cuenta por un lado, las circunstancias vitales que vive su autor cuando lo escribe, las coordenadas espacio-temporales y la cultura que le rodea. Por otro, habría que considerar el momento que en el que el lector lo lee y todo lo que eso conlleva.
1. El texto literario es una fuente para el aprendizaje del código lingüístico, en tanto que leer implica la habilidad para descodificar e interpretar un discurso en contexto.
2. El texto literario contribuye asimismo a la construcción de la competencia cultural en tanto que refleja la realidad y el imaginario de los hablantes de una lengua en un momento determinado.
3. A través de la lectura de textos literarios promovemos el desarrollo de la competencia intercultural ya que el texto literario contribuye a la construcción de un contexto que se ve ampliado con la lectura de otros textos literarios.
4. A través de la lectura de textos literarios desarrollamos la competencia literaria de nuestros aprendientes, cuya existencia queda justificada en tanto que implica la puesta en práctica de unos procesos y micro-habilidades que se ponen en marcha a través de los actos de lectura y escritura.
En esta entrada voy a compartir un trabajo que se entregó en otra asignatura y que es de suma importancia poder llevarlo a las prácticas con los proyectos que se desarrollan con los alumnos de secundaria.
Estos y otros trabajos podemos implementarlos y sacarles provecho, pues no sólo en Español se ven estos temas, sino también están inmersos en nuestra vida cotidiana y los utilizamos, muchos de ellos, a diario.
En esta ocasión realicé un trabajo acerca de los textos.
Las tipologías reflejan en mayor o menor medida nuestras propias intuiciones como
hablantes/oyentes de una lengua: nosotros, sin duda alguna, podemos agrupar los
textos a partir de la identificación de ciertos rasgos que percibimos como
comunes. Y aún sin poder definir y categorizar esos rasgos, logramos distinguir
un relato de una obra de teatro, un informe de una conversación, una noticia de
un poema (Kaufman, 1998) .
En
general, la necesidad de establecer tipologías claras y concisas obedece,
fundamentalmente a la intención de facilitar la producción y la interpretación
de todos os textos que circulan en un determinando entorno social.
¿Qué
es un texto?
Para
Halliday y Hassan, el texto es cualquier pasaje hablado o escrito, de cualquier
extensión, que funciona como un todo coherente. El texto, producto de la
actividad verbal humana, es una unidad semántica, de carácter social, que se
estructura mediante un conjunto de reglas combinatorias de elementos textuales,
y oracionales, para manifestar la intención comunicativa del emisor. (Kaufman, 1998) .
Para
Ana María Kaufman los textos son unidades comunicativas, manifiestan las
diferentes intenciones del emisor: buscan informar, convencer, seducir, entretener,
sugerir estados de ánimo, etc.
En esta misma
perspectiva es importante considerar las reglas que permiten elaborar textos la
adecuación, la coherencia, la cohesión y la corrección gramatical. (Cassany,
1993) .
La adecuación:
Considerada como la propiedad del texto que determina la variedad y el registro
que hay que utilizar, aspectos que están determinados por la situación
comunicativa y el destinatario, éstos son los que finalmente le exigen al
escritor que tipo de palabras utilizar
La coherencia:
Está relacionada con el orden lógico con que se presentan las ideas, es decir,
se asocia con la manera como se introduce - desarrolla y concluye una idea,
distinguiendo la información relevante de la irrelevante
La cohesión: Si la coherencia
nos exige presentar ordenadamente las ideas, una después de la otra para
facilitar la unidad de sentido, la cohesión tiene que ver con la forma como se
enlazan y conectan las ideas.
La corrección gramatical: este componente alude al conocimiento formal de la lengua donde se incluyen los conocimientos gramaticales de fonética y ortografía, morfosintaxis y léxico.
La corrección gramatical: este componente alude al conocimiento formal de la lengua donde se incluyen los conocimientos gramaticales de fonética y ortografía, morfosintaxis y léxico.
En síntesis, lo
que determina al texto no es la extensión sino la intención comunicativa, la
cual está, a su vez, determinada por la manera como las oraciones se relacionan
entre sí hasta construir el hilo argumental del tema. Cuando se concibe el
texto de esta manera se identifican también diferentes factores que facilitan u
obstaculizan su comprensión por parte del lector, que van desde el contenido, o
el vocabulario, hasta la forma como está redactado.
Algunos textos dan
excesivos rodeos para comunicar un mensaje, otros son poco concisos, otros
carecen de precisión y coherencia en las ideas que expresan. Los niños pueden
experimentar dificultad para comprender aquellas palabras que remiten a ideas
desarrolladas en el texto, como es el caso de los diferentes tipos de anáforas.
Una construcción
formal semántico - sintáctica usada en una situación concreta y que nos refiere
a un estado de cosas; estructuras funcionales de organización para los
constituyentes cuya importancia es socio comunicativa. Constructor teórico
abstracto que suele llamarse discurso. Los enunciados a los que se les pueden
asignar una estructura textual
Un texto es un conjunto
coherente de enunciados que forma una unidad de sentido y que tiene intención comunicativa (pretende
transmitir un mensaje).
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EJEMPLO: 1
La Ostra y el cangrejo, Daniel Molina.(Cuento)
Una ostra estaba enamorada de la Luna. Cuando su gran disco de plata aparecía en el cielo, se pasaba horas y horas con las valvas abiertas, mirándola. Desde su puesto de observación, un cangrejo se dio cuenta de que la ostra se abría completamente en plenilunio y pensó comérsela. A la noche siguiente, cuando la ostra se abrió de nuevo, el cangrejo le echó dentro una piedrecilla .La ostra, al instante, intento cerrarse, pero el guijarro se lo impidió. El astuto cangrejo salió de su escondite, abrió sus afiladas uñas, se abalanzó sobre la inocente ostra y se la comió. Así sucede a quien abre la boca para divulgar su secreto: siempre hay un oído que lo apresa.
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FUNCIÓN
Literaria
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TRAMA
Narrativa
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